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La situación del
español en el mundo
Además de ser utilizada por cerca de 400 millones de personas,
nuestra lengua es la cuarta más hablada del mundo, tras el chino
mandarín, el inglés y el hindi. Parece evidente que el peso
demográfico ha sido importante en el desarrollo del español, pero
existen otros factores que también han intervenido en su
espectacular auge en el último siglo. Uno de ellos es su
homogeneidad. A pesar del distinto significado de algunas palabras
concretas en diferentes países hispanohablantes, las variantes
fonéticas del castellano son pequeñas. Esto facilita la comprensión
de nuestra lengua entre, por ejemplo, un peruano o un cubano. Datos
recientes también confirman que en Estados Unidos se consolida como
segundo idioma. Un salto cuantitativo que a buen seguro también se
producirá en Brasil, ya que sus autoridades han anunciado su
intención de reactivar la enseñanza del español en las escuelas.
El 93 por 100 de los alumnos estadounidenses de secundaria prefieren
la enseñanza del español a la de otras lenguas. El 61 por 100 de los
universitarios de ese país lo eligen como idioma secundario. El
influjo de la Ñ también ha llegado a la Casa Blanca. En la última
campaña electoral, los candidatos Al Gore y George W. Bush
incorporaron el español a su lucha por conquistar la presidencia de
EE.UU. Según apunta el anuario del Instituto Cervantes (El
español en el mundo: correspondiente al año 2001), en EE.UU. ya
hay censados 35,3 millones de hispanos, que suponen el 12,5 por 100
de la población total. La propia Oficina del Censo estadounidense
reconoce que esa población no constituye una raza determinada, sino
que el factor que la identifica es el español, una lengua que
utiliza el 78 por 100.
Hollywood también habla en español. En este nuevo milenio los
actores Javier Bardem, Penélope Cruz o Benicio del Toro comienzan a
cobrar fuerza en uno de los sectores económicos que más dinero mueve
en EE.UU. Mientras lo latino hace furor al norte de Río Grande, los
europeos perciben nuestro idioma como uno de los más útiles para
hacer negocios o viajar por el extranjero. Asimismo, las
exportaciones de libros españoles crecieron el pasado año un 21,63
por 100 con respecto al ejercicio anterior y alcanzaron un importe
total de 88 377 millones de pesetas, según datos presentados por la
Federación Española de Cámaras del Libro (Fedecali). Todo esto da
una idea del crecimiento del castellano en el mundo. Pero a su
homogeneidad como lengua mayoritaria también se une el valor añadido
que representa la cohesión cultural del mundo iberoamericano. Las
naciones que hoy hablan castellano llevan unos 500 años en la esfera
cultural de la lengua española.
Iniciativas como la que ha emprendido el Instituto Cervantes, que
quiere asociarse con centros de estudio del español en todo el mundo
para reactivar el aprendizaje de nuestra lengua y cultura,
acrecentará la influencia global de la Ñ. Sin embargo, el español se
enfrenta a diversos riesgos. Entre ellos, su escasa presencia en
Internet (Gráfico
1), donde está detrás del inglés, el alemán, el japonés o el
chino. Aunque ahora mismo es una lengua que utilizan cerca de 400
millones de personas, su influencia podría disminuir en los años
venideros debido al escaso número de contenidos en español en la red
de redes.
No hay que olvidar la magnitud de la Sociedad de la Información y la
fuerza que cobra día a día Internet, con su reflejo en el comercio
electrónico y la banca electrónica, para comprender la importancia
estratégica del ciberespacio para el español. «En un mundo
globalizado, la lengua se ha convertido, en cuanto símbolo de una
comunidad cultural, en un valor económico», aseguran los
responsables de la Federación de Gremios de Editores de España. Algo
que ha comprendido la ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés,
al declarar que «debemos luchar por la batalla del idioma español en
Internet.
Y esto es lo que esta haciendo la prensa escrita. El Informe
Anual de la Comunicación 2000-2001 publicado por el grupo Zeta
desvela que 538 diarios en lengua española cuentan con una edición
en Internet. El estudio, que ha sido elaborado por el catedrático
Bernardo Díaz Nosty, asegura que en un solo año se han contabilizado
62 publicaciones nuevas. De todos los diarios en lengua española que
tienen un amplio contenido en la Red, 85 se editan en España, 76 en
México, 75 en Argentina, 34 en Chile, 24 en Venezuela, 22 en
Colombia, 18 en Perú, 10 en Ecuador, 9 en Estados Unidos y el resto
en otros países.
Según los datos del informe, el 42,7% de estos diarios activos en
Internet se edita en Sudamérica, un 23,9% en México y Centroamérica
y un 18,1% en España. Asimismo, el estudio prevé que a finales del
año 2002 casi todos los diarios impresos en España tendrán una
edición en Internet.
En cuanto a las publicaciones hispanas en Estados Unidos, existen
mas de 1 300. La National Association of Hispanic Publications (NAHP),
es una de las principales organizaciones que agrupa a estas
publicaciones, y su presidente, Zeke Montes, afirma que «de cara al
futuro veo que las publicaciones no tendrán sólo su página web sino
que también venderán subscripciones que enviarán por correo
electrónico o que el usuario podrá bajarse a su PC, a su PDA o a su
e-book para leer posteriormente. De momento no existe mucha
presencia en la Red, pero queremos mejorar eso. Uno de los proyectos
concretos que estamos elaborando en la NAPH servirá para dar mayor
presencia a las webs de las publicaciones hispanas. Creo que en los
próximos cinco años vamos a presenciar una gran explosión del
mercado hispano de Internet, y ésta es la razón por la que nosotros,
como industria, tenemos que adaptarnos». Las publicaciones hispanas
en Estados Unidos durante el año 2000 ascendieron a 1 389, de las
que 34 corresponden a periódicos diarios, 265 a semanales, 251 a
otros periódicos, 352 a revistas y 487 a otras publicaciones como
anuarios, catálogos o páginas amarillas.
Las carencias en Internet
La información se ha convertido en un bien de primera magnitud, dado
que alrededor de ella gravitan los sectores estratégicos de la
economía, sobre todo tras la aparición de Internet y de otros
soportes electrónicos. Pero junto a la información también la
cultura y la lengua son valores en alza. Esta última se ha
convertido en un elemento clave de la Sociedad de la Información y
la Comunicación. Ésa es la ventaja del castellano, un idioma que
hablan casi 400 millones de personas. Pero no todo son buenas
noticias para el español. El director de la Real Academia Española
(RAE), Víctor García de la Concha, señala que el campo de la
ciencia, y más concretamente la tecnología, es el gran reto de
nuestro idioma de cara a aumentar su influencia en el mundo. Y
dentro del amplio campo que abarcan las nuevas tecnologías nos
volvemos a encontrar con Internet y las futuras autopistas de la
comunicación. A partir de ahora, ésa es la meta que tendrá que
alcanzar nuestra lengua. Hoy por hoy, el predominio de contenidos
anglosajones en Internet es manifiesto. Defender una mayor presencia
de contenidos propios en español no tiene porque ser un reclamo de
tipo nacionalista. En realidad se trata de una cuestión de
supervivencia económica y cultural absolutamente legítima que afecta
a todos los países hispanohablantes. Si queremos crecer en las redes
y sacar partido de que somos una comunidad de 400 millones de
personas, deberíamos crear unas herramientas digitales propias para
manejar el español, en vez de pagar por usar las ajenas.
Parece evidente que la cantidad de contenidos en español en la Red
debería reflejar la diversidad, la riqueza cultural y el peso de las
economías iberoamericanas. Pero desgraciadamente esto no es así. El
predominio de contenidos anglosajones en Internet es incuestionable.
Un fenómeno que se puede advertir en las salas cinematográficas, en
algunos términos informáticos y televisivos. El objetivo a perseguir
es potenciar los contenidos propios en español en la Red, un
desarrollo que no se está produciendo. ¿Por qué? Varios factores, en
su mayoría de tipo económico, explican este enorme déficit de
páginas web en castellano. Tiene que haber un incentivo
económico para elaborar contenidos propios en Internet, y en muchos
países latinoamericanos no se dispone de fondos suficientes. Por
otro lado, el gasto publicitario en línea por usuario en
Iberoamérica es muy bajo. Una forma de medirlo es averiguar la
proporción que existe entre el gasto publicitario total en línea y
el número real de usuarios. En el año 2000 fue de 7 dólares por
internauta iberoamericano, frente a los 44 dólares que desembolsaron
los estadounidenses, según datos que proporcionó el CSFB.
Los datos desvelan las carencias de Iberoamérica en la Red, aunque
también descubren el potencial de crecimiento de páginas web
en los próximos años. Además de contenidos en español también harán
falta productos, servicios y aplicaciones específicas que faciliten
el diálogo en nuestra lengua con las herramientas que proporcionan
las nuevas tecnologías.
En este sentido, como señala Antonio Castillo Holgado, director
general de Desarrollo de Negocio de Telefónica I+D, ya existen
algunas aportaciones interesantes como el Portal de Voz que permite
la entrada a Internet mediante el uso de la voz desde teléfonos
fijos o móviles y que incluye técnicas de conversión de voz y
reconocimiento del habla, el FonoMail que posibilita el acceso a los
servicios de correo electrónico mediante el teléfono, incluyendo la
captura de los mensajes, la detección del idioma y la corrección
automática de textos, la Agenda con Puesta en Llamada que facilita
la marcación vocal o el Browser Vocal que permite navegar por
contenidos escritos en VoiceXML (Voice eXtensible Markup Lenguage),
por medio de técnicas de reconocimiento del habla, servicios todos
ellos desarrollados en español.
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