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El idioma español se extiende
hoy por todo el planeta; es la segunda lengua más importante del
mundo y la tercera más hablada, con 400 millones de hablantes
nativos. El castellano, tal como hoy lo conocemos es fruto de un
proceso de decantación de más de un milenio, a lo largo del cual las
diversas lenguas de los habitantes de la Península Ibérica se fueron
modificando por influencia de los invasores romanos, godos y árabes.
Hacia el final del siglo XV, con la unión de los reinos de Castilla
y Aragón, que extendieron su dominio sobre la mayor parte de la
península, la lengua de Castilla -el castellano- se fue imponiendo
sobre otros idiomas y dialectos y cruzó el Atlántico a lomos de los
descubridores, conquistadores y misioneros.
Los orígenes y el desarrollo
de nuestra lengua
Período Prerromano
Incógnita en la información de la lengua española
¿Ha reflexionado alguna vez
sobre la lengua que habla?, si la respuesta es positiva, seguramente
las preguntas que se habrá hecho pueden ser las siguientes: ¿De
dónde proviene? ¿Como se integró? ¿Que relaciones tiene con otros
idiomas? ¿Quienes la hablaron primero? ¿Como ha evolucionado?, etc.
Estas interrogantes que aún están sin respuesta, y muchas más,
intentaré explicárselo conforme adentramos en el tema.
Los orígenes de nuestra lengua
se remontan muchos siglos antes de nuestra era. Se supone que los
primeros habitantes de lo que hoy es la península ibérica (España y
Portugal), se establecieron a los lados de los Pirineos (cadena
montañosa entre Francia y España). Estos grupos humanos hablaron una
lengua que sobrevive en el idioma vasco (Se habla vasco en Vasconia,
región de España). En otra región geográfica -costa de Levante- se
establecieron los Iberos, de cuyo nombre tomó el propio la
península. Su cultura probablemente provenía de las costas
africanas.
La civilización Tartesia -
influida por comunidades étnicas venidas de Orientes - se estableció
en lo que actualmente es la región sur de Portugal y la parte baja
de Andalucía. Se sabe que tal cultura predominó durante muchos
siglos.
Fenicios y griegos
Los fenicios, venidos de
Cartago, fundaron en el año 1110 A.C. la hoy ciudad de Cádiz, al sur
de la península, a la que llamaron Gadir, posteriormente los romanos
la llamaron Gades y los árabes, Qádis. La palabra gadir es de origen
púnico y quiere decir recinto amurallado. Otra ciudad importante
nacida a merced de los fenicios fue Málaga (Málaka: factoría,
fábrica). Los griegos, desterrados del sur por los fenicios, se
establecieron en la región de Levante. Ahí fundaron ciudades
importantes como Lucentum, hoy Alicante, y Emporion, Ampurias. Estas
dos influencias: la fenicia y la griega, propiciaron el desarrollo
del arte ibérico, tanto en numismática como en escultura. La famosa
Dama de Elche ha quedado como muestra del aculturamiento griego por
parte de los iberos.
Ligures
Por lo que toca a las regiones
del Centro y Noroeste, no se puede definir con exactitud qué grupo o
grupos humanos llegaron a colonizar. Existe la hipótesis de una
inmigración ligur (proveniente del Norte y Centro de Italia de la
región de la Provenza. Dicha suposición se ha sostenido debido a los
toponímicos (nombres de lugares) encontrados en diversas partes de
España. Son característicos, aunque no exclusivos del idioma ligur,
los sufijos "-asco", "-osca" y "-usco", por ejemplo: "Viascón", hoy
Pontevedra; "Tarascón": Orense, "Piasca": Santander, "Beascos":
Murcia, "Orusco": Madrid, "Biosca": Lérida. El sufijo "-ona",
también es de origen ligur, por ejemplo: Barcelona, Tarazona, etc.
Celtas
Los celtas invadieron Hispania en el siglo VII A.C. procedentes del
sur de Alemania. Se establecieron en Galicia, sur de Portugal y en
la región llamada Sierra Morena. Más tarde se mezclaron con los
iberos en el centro y Bajo Aragón, y formaron una región llamada
Celtiberia. Los toponímicos de origen céltico son muchos. Casi todos
ellos tienen nombres guerreros. Entran como elementos informativos
de las palabras, las voces: "briga", que significa fortaleza, y "sego"
o "segi" que indican victoria, por ejemplo: "Conimbriga": Coimbra, "Lacobriga":
Carrión, "Seguvia": Segovia. La palabra "dunum", es sinónimo de "briga";
aquel elemento también entró en la formación de toponimias. Dichos
lugares se encuentran localizados tanto en la región central como en
la oriental de los Pirineos, por ejemplo: "Navardúm": Zaragoza, "Salardú":
Lérida.
Carencia de unidad lingüística
prerromana. No se puede hablar de una unidad lingüística en la
península ibérica antes de la llegada de los romanos. Los alfabetos
ibéricos y taresio sirvieron cada uno para diversas lenguas. Los
grupos colonizadores conservaron y extendieron cada uno su propia
lengua: griegos, fenicios, cartagineses, celtas, etc. Además de los
idiomas mencionados hay que agregar el vascuence. La lengua
vascuence El vascuence, lengua que hasta la fecha se ha conservado,
y que no tiene relación lingüística con los demás que se hablaron y
hablan en España, es un idioma cuyo origen es muy discutido todavía.
Hay tres tesis:
-
El vascuence es de
procedencia africana. Presenta coincidencias decisivas con las
lenguas camíticas: bereber, copto, cusita y sudanés.
-
El vascuence es
originario de la región del Cáucaso. Su estructura gramatical
tiene mucha similitud con las lenguas caucásicas.
-
El vascuence es
una lengua mixta. Se parece a los idiomas caucásicos en su
estructura y origen. Incorporó numerosos elementos camíticos de
las lenguas ibéricas, así como celtismos y, finalmente,
abundantes latinismos.
La segunda y tercera teorías son las que se sostienen en la
actualidad (mucho se debe a presiones de algunos "expertos",
orientadas a alejarlo lo más posibles de orígenes africanos). El
vascuence, desde su origen hasta el siglo X, fue una lengua que se
transmitió por tradición oral. Textos más o menos amplios aparecen
hasta el siglo XVI, pero sin llegar a tener la calidad de lengua
culta. En nuestros días mantiene su primaria estructura gramatical,
pero se ha visto sometida a la influencia del latín y de las lenguas
romances. El vascuence ha dado lugar a muchos dialectos. Son de
origen vasco numerosos toponímicos localizados principalmente a lo
largo de los Pirineos. Para la composición de muchas palabras
entraron en función los sufijos éuscaros (vascos): "berri": nuevo, "gorri":
rojo, "erri":quemado. Nombres de origen vasco son: Urquiza,
Ezquerra, Iruecha, Garray, etc. El vascuence es la única lengua
prerromana que tiene vigencia en la actualidad. Se habla en las
provincias españolas de Vizcaya y Guipúzcoa.
Los romanos
Los romanos emprenden la conquista de Hispania en el año 206 A.C.
Antes, en el 218 A.C., los Escipiones habían desembarcado en
Ampurias. La pacificación fue completa hasta el año 19 A.C., cuando
Augusto sometió definitivamente a los cántabros y astures. Así,
Roma, al conquistar nuevas tierras, acababa con las pugnas entre
tribus, pueblos y ciudades, imponiendo su cultura, que traía el
concepto de la ley y la ciudadanía. Los romanos eran maestros en
administración y derecho. Debemos recordar que el Derecho Romano
sentó las bases de las legislaciones occidentales. Tampoco debemos
olvidar que construyeron admirablemente calzadas, puertos, puentes y
acueductos que aún están en pie. De hecho, los romanos transformaron
completamente el modo de vida de los habitantes de Hispania,
llevando a dicho pueblo no sólo las formas de vida latinas, sino la
cultura griega, que ellos habían adquirido cuando conquistaron la
región helénica. Muy pronto empezaron a levantar ciudades latinas en
la península ibérica; en 206 A.C. fundaron Itálica. Se extendieron
rápidamente por diversas regiones del país colonizado. Ya en el año
90 A.C., nativos de Salduia (Zaragoza) luchaban como hermanos al
lado de los romanos en la guerra social de Italia.
El
Latín
El latín lengua oficial de los romanos, se impuso rápidamente como
instrumento de comunicación en todo el Imperio Romano. Los
toponímicos indican que también hubo mezcla de elementos romanos con
celtas y vascos. Por ejemplo "Gracchurris" (Alfaro) se formó del
nombre de sus fundador Tiberio Sempronio Graco y de la palabra vasca
"urris". Elementos romanos y celtas se combinaron para formar:
Caesarbriga (Talavera) y Juliobriga (cerca de Reinosa) y
Augustobriga (Ciudad Rodrigo). El latín, idioma claro y preciso,
enérgico, práctico y ordenador, adquirió gracia cuando tuvo contacto
con la lengua griega, Hispania fue testigo del florecimiento de la
literatura latina que imitó, haciéndolos suyos, los modelos de los
grandes maestros griegos. De esta manera, muchas palabras de origen
griego han pasado a nuestro idioma en este periodo por medio de la
imposición del latín. Por ejemplo: "philosophia" : filosofía, "poesis"
: poesía, "mathematica" : matemática, "chorus" : coro, etc.
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